¿Tenemos claro lo que queremos?

El dinero puede proporcionarnos un estilo de vida muy cómodo y placentero, así como una falsa sensación de seguridad. Pero no puede comprar nuestra felicidad. Porque nuestro bienestar emocional no depende de lo que hacemos ni de lo que tenemos, sino de quiénes somos y de cómo nos sentimos.

“¿De qué le sirve al hombre ganar el mundo si pierde su alma?”

(Jesús de Nazaret)

Garantizada la supervivencia física y económica y teniendo cubiertas las necesidades básicas, expertos en el campo de la economía del comportamiento afirman que lo que hace perdurar el bienestar emocional no es lo que conseguimos ni poseemos, sino lo que ofrecemos y entregamos a los demás. Entre otros estudios, destacan los realizados entre los años 2005 y 2010 por el economista norteamericano George F. Loewenstein.

Sus investigaciones se centraron en los antagónicos efectos emocionales que producen la codicia y la generosidad. Y para ello, realizó un experimento sociológico con un grupo muy heterogéneo de seres humanos. El equipo liderado por Loewenstein seleccionó a 60 personas de diferentes edades, sexos, razas y profesiones, las cuales, a su vez, tenían múltiples divergencias en el plano social, cultural, económico, político y religioso.

El primer día los participantes fueron divididos en dos grupos de 30 personas. Todas recibieron 6.000 dólares (unos 4.520 euros). A los miembros del primer grupo se les pidió que en un plazo de dos meses se gastaran el dinero “en regalos a sí mismos”. Y a los integrantes del segundo grupo se les dijo que usaran los 6.000 dólares “en regalos a otras personas”.

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Dos meses más tarde se obtuvieron resultados opuestos. La satisfacción de los miembros del primer grupo había durado “relativamente poco”. Según las conclusiones, “tras el placer y la euforia inicial que les proporcionaba comprar, utilizar y poseer determinados bienes de consumo, los participantes enseguida volvían a su estado de ánimo normal”. Con el paso de los días, algunos incluso “empezaban a sentirse más tristes, vacíos y decaídos, por no poder mantener la excitación conseguida con el consumo”.

Por otro lado, los miembros del segundo grupo se habían sentido “mucho más satisfechos y plenos” que los del primer grupo. “El hecho de pensar de qué manera podían utilizar el dinero para beneficiar a los demás, ya era motivo suficiente para que los participantes experimentaran un bienestar interno”.

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La mayoría utilizó los 6.000 dólares de manera posmaterialista, “creando experiencias y oportunidades”. Regalaron viajes; pagaron matrículas universitarias; donaron el dinero a entidades sin ánimo de lucro, repartiéndolo incluso entre mendigos; hubo quien saldó parte de la deuda contraída por algún familiar. Entregados los regalos, “el sentir la alegría y el agradecimiento de otras personas provocaba en los participantes una intensa sensación de plenitud, que permanecía horas y días”, relata Loewenstein.

La conclusión fue que “el egocentrismo, la codicia y la orientación al propio interés traen una sensación de vacío, sinsentido, escasez e infelicidad, mientras que el altruismo, la generosidad y la orientación al bien común son fuente de plenitud, sentido, abundancia y felicidad”.

Loewenstein corroboró así de forma científica y empírica que a nivel emocional “recibimos lo que damos”.

Profundizamos sobre el pranayama (continuación)

Como continuación del articulo publicado en la revista de la asociación ALCE (La respiración y el control de las emociones), ampliamos con unas técnicas básicas de PRANAYAMA.


Pasamos a describir algunas de estas técnicas que practicamos en nuestras sesiones de práctica de yoga:
IMPORTANTE: Las técnicas de respiración, como las asanas, también pueden tener efectos negativos por lo que es importante tener la guía de un profesor con experiencia. Poneos en contacto con nosotros si estáis interesados en iniciar vuestra práctica.


Anuloma viloma o Nadi Shodana es una de las seis técnicas respiratorias principales que se describen. Literalmente nadi-shodhana-prânâyâma quiere decir “la disciplina respiratoria de purificación de los circuitos sutiles”. Los textos clásicos de Yoga recomiendan la respiración alterna como medio de purificación por excelencia ya que al concentrar prâna (energía vital) en los nâdî (canales energéticos) principales a lo largo de la columna vertebral, ofrece una preparación perfecta para la meditación.
La técnica consiste en inspirar por la fosa nasal izquierda, espirar por la derecha, inspirar de nuevo por la derecha y espirar por el izquierdo. Una de las fosas es pues alternativamente bloqueada con la ayuda del pulgar y del anular de la mano derecha. (utilizando el mudra: posición clásica de los dedos se hace con mrigi mûdra o “gesto del ciervo”. El pulgar controla el orificio derecho, el anular y el meñique controlan juntos el orificio izquierdo. El índice y el corazón se doblan hacia la palma de la mano o bien se apoyan en el entrecejo.)
Al utilizar alternativamente las fosas nasales, la energía vital circula en los nâdî (canales energéticos) ida y pingala, que se corresponden con la fosa nasal izquierda y derecha.
Ujjayi es una técnica de respiración o pranayama que se concentra en la energía del cuerpo humano, tiene como objetivo aumentar, purificar y distribuir la energía a lo largo de la estructura energética de la garganta. Ujjayi es una palabra sánscrita que significa “victorioso”.
Para los yoguis, también se denomina “respiración del guerrero”. Se refiere al sonido de la fricción del aire que se obtiene mediante la contratación de la glotis mientras se practica la inspiración y la espiración. Durante este proceso, la resistencia y la reducción del paso de aire dan lugar al sonido característico de “Ujjayi”, esta energía se convierte en calor y durante la práctica se intensifica la sudoración, por medio del cual se eliminan las toxinas para purificar el cuerpo.
Esta práctica se utiliza en casi todas las posturas y técnicas de respiración de yoga, pero también puede realizarse de forma independiente.


El primer paso para dominar la respiración Ujjayi es practicar la respiración diafragmática completa (respiración abdominal). Es decir, que respiramos profundamente, hasta el punto de que el diafragma empuje el estómago para inflar los pulmones durante la inspiración. Del mismo modo, se contrae el abdomen para ejercer presión sobre el diafragma y expulsar todo el aire de los pulmones durante la exhalación.

El segundo paso y el secreto de alcanzar la perfección mediante la técnica de la respiración Ujjayi, consiste en la ligera contracción de la glotis para restringir el flujo de aire hacia la laringe. Ujjayi permite respirar lenta y profundamente, llegando incluso a una respiración de un minuto, sin la sensación de no tener aire. Con ello se consiguen algunos estados internos de meditación, cada vez más altos.


Para llevar a cabo la práctica de respiración Ujjayi, sigue estos pasos:

  1. Comienza practicando antes de incorporarla en las asanas, desde la posición de loto o las piernas cruzadas, con las manos en las rodillas, la espalda recta y los ojos cerrados.
  2. Respira lentamente, inspira profundamente por la nariz y exhala lentamente por la boca, liberando toda la tensión. A continuación, comienza a cerrar la boca durante la expiración manteniendo el mismo ritmo de la respiración. Del mismo modo, libera toda la tensión de tu cuerpo.
  3. Ahora coloca tu lengua en la parte posterior de la boca; esto te ayudará a bloquear tu glotis en la garganta. Una vez que logres bloquear tu glotis, podrás escuchar un pequeño ruido durante la exhalación, como especie de un ronquido. Ten en cuenta que el sonido tiene que venir de tu garganta y no de la nariz. El mismo ruido debe ocurrir durante la inspiración y la espiración. A menudo, la expiración es más larga que la inspiración, eso es normal al principio.
  4. Ahora contrae tu base pélvica y el estómago para crear más energía. La respiración debe ser realizada a partir del plexo solar. Tu respiración no debe ser a través del estómago, ya que éste debe permanecer contraído. Tampoco debes contener la respiración.
  5. Descansa en esta posición y mantén la respiración Ujjayi durante 5 ciclos de inspiración y expiración. En este punto final, debes poder sentir tu temperatura corporal que sube lentamente.
    Relaja el cuello y respira de forma natural durante 1 minuto.
    Kapalabhati (en sánscrito significa «iluminación craneal» o «cráneo iluminado»), conocida en occidente como respiración de fuego,​ es una técnica de respiración preparatoria utilizada en el yoga para la purificación del cuerpo. Destinada a aclarar los senos paranasales y oxigenar los pulmones antes de la respiración yóguica, la técnica del kapalabhati consta de varias exhalaciones cortas pero poderosas, llevadas a cabo mediante una fuerza muscular controlada (abdominal) después de inhalaciones naturales.
    Básicamente consiste en una serie de contracciones rítmicas del abdomen seguidas de una retención del aire. Las exhalaciones-inhalaciones realizan una limpieza sobre los pulmones y en general sobre todo el sistema respiratorio, mientras que la retención provoca un incremento de la energía a nivel general.
    Una vuelta de Kapalabhati: Siéntate con las piernas cruzadas, con la espalda recta y la cabeza erguida de forma confortable y los ojos cerrados. Comprueba que tus rodillas no están demasiado elevadas. Si es necesario utiliza un cojín para elevar la pelvis ligeramente del suelo. En este ejercicio la espalda y los hombros han de permanecer inmóviles y los músculos faciales relajados al exhalar. Toma dos o tres respiraciones profundas como preparación para Kapalabhati. Después
    de la última respiración profunda:
  6. Contrae los músculos del abdomen rápidamente, haciendo que el diafragma se mueva hacia la cavidad torácica y expulsa por la nariz el aire de los pulmones, forzadamente.
  7. Relaja los músculos del abdomen permitiendo que el diafragma descienda a la cavidad abdominal y realiza una inhalación pasiva sin forzar (surge de manera natural).
  8. Repite el bombeo rápidamente. Inhalación pasiva y expulsión enérgica del aire por la nariz se suceden continuamente. Al finalizar el bombeo haz dos o tres respiraciones profundas hasta que el ritmo respiratorio se tranquilice, exhala completamente hasta que no quede nada de aire en los pulmones y a continuación inhala unas tres cuartas partes de tu capacidad pulmonar reteniendo el aliento. La inhalación es pasiva, suave, lenta y silenciosa. La expulsión del aire es activa, rápida, forzada y audible. Para comenzar, práctica tres vueltas de 20- 30 bombeos cada una. Entre cada vuelta introduce una retención de aire de 50- 60 segundos sin que ésta se haga incómoda.
    Este ejercicio activa el sistema nervioso central y autónomo por lo que se aconseja su práctica en la primera hora de la mañana. En cambio no se aconseja su práctica por la noche, antes de acostarse ya que provocará un aumento de energía a nivel general que podría dificultarnos la conciliación del sueño. No deberías comenzar este ejercicio hasta haber practicado la respiración alterna (Anuloma viloma), ya que a muchas personas les cuesta mover el diafragma adecuadamente durante la respiración.
    En algunos casos, la primera vez que se practica este ejercicio, puede provocar una ligera sensación de mareo. Esto es debido a que se está hiperventilando el organismo porque se están realizando inhalaciones activas. De este modo entra más oxígeno al organismo del necesario. En caso de que esto suceda, se recomienda detener la práctica de inmediato y tumbarse boca arriba en la postura de relax.

Estas descripciones son apuntes sobre la respiración, no son una explicación completa y van dirigidos principalmente a los alumnos que ya tienen una cierta experiencia y ya han realizado ejercicios respiratorios.

El yoga como herramienta de bienestar

Este artículo ha sido elaborado por nuestra asociación como colaboración con la asociación de mujeres de EL Casar (ALCE) para que sea publicado en su revista.

Cuando hablamos de salud podemos entenderlo como una ausencia de enfermedad o con una mirada más amplia, como define la Organización Mundial de la Salud, como un estado de completo bienestar físico, mental y social; pero a mitad de camino habría una visión según la cual la salud es un estado de bienestar o de equilibrio que puede ser visto a nivel subjetivo, o a nivel objetivo como la ausencia de lesión o enfermedad que nos permite ejercer con normalidad nuestras funciones.

Para el ser humano la búsqueda de la felicidad ha sido y sigue siendo una meta y una cuestión recurrente entre los filósofos. Arthur Shopenhauer, filósofo alemán al que se suele etiquetar como pesimista, formuló una serie de recomendaciones en su teoría sobre la felicidad, para encontrarla y mantenerla:

  • La primera de ellas es la de entender la felicidad como un camino y no como un destino, esto es, entender la vida como un viaje. En este punto coincide Shopenhauer con los planteamientos que propone el yoga, el trabajo de mantenerse en las posturas, llamadas asanas, una vez alcanzadas y permanecer en ellas durante un tiempo, como el hecho de permanecer en un estado de ánimo equilibrado, requiere seguir esforzándose, más relevante aún que llegar a alcanzar la felicidad o una determinada postura. Este aprendizaje es por ello muy importante para seguir esta recomendación. ¿Por qué es tan importante el permanecer en la postura? Porque es lo que diferencia al yoga de otras actividades físicas, debido a que permanecer en aparente quietud requiere ejercitar la atención, requiere trabajar el sentido de la propiocepción (la capacidad de nuestra mente de reconocerse en el espacio), observar lo que está sucediendo en nuestro cuerpo, en nuestra respiración y realizar todos aquellos microajustes necesarios, con ello ejercitamos nuestro aprendizaje del equilibrio en  el espacio y nuestro cerebro, la interiorización de estas percepciones nos permite trasladarlas a nuestra vida cotidiana.
  • La segunda de sus recomendaciones es no confundir mejorar y progresar, con acumular, la práctica del yoga nos enseña a observar la vida con una mayor ecuanimidad.
  • La tercera es evitar sentimientos extremos, esta búsqueda del equilibrio es una de las habilidades que más se trabaja con la práctica del yoga, como ya hemos indicado. Se han de intentar evitar especialmente sentimientos negativos como la ira, el odio o la envidia, y favorecer el cultivo de la generosidad que potencia la felicidad personal y permite recibir de los demás un reconocimiento reciproco.
  • La cuarta de sus recomendaciones está en encontrar el bienestar en la búsqueda del equilibrio y la resiliencia frente a la perdida de la salud, lo que nos permite hacer frente al dolor,… eso de lo que no estamos exentos nunca.

Todos hemos oído lo de “mens sana in corpore sano” y es cierto, cuando se cuida la salud corporal se estará construyendo una mejor salud mental. Cuando practicamos yoga trabajamos la musculatura y fortalecemos nuestra estructura corporal. Centramos nuestra atención en ello de forma que asociamos al trabajo físico la meditación, entendida como observación en el presente, accediendo de esta manera a nuestra mente a través del cuerpo.

El hecho de que la meditación y el yoga reducen los efectos negativos que el estrés continuado, tan habitual en el actual modo de vida, está siendo demostrado por la neurociencia. La mayor parte de nuestras sensaciones de incomodidad no se encuentran en el presente sino en rememoraciones de situaciones pasadas o futuras, por eso es tan importante aprender a sentir el “aquí y ahora”.

Los tres pilares en los que se asienta la práctica del yoga son: asanas, pranayama (respiración controlada) y meditación.

Las “asanas” son maneras de movilizar unos músculos y sus contrarios, compensando equilibradamente el desarrollo, flexibilidad y fortaleza de los mismos (postura-contrapostura). Hay detrás de ellas la experiencia de muchos años y de muchos practicantes, lo que ha llevado a seleccionar aquellas que mejor funcionan. Por otra parte, no hay que olvidar que, aunque cada una de ellas tiene un grado de mayor evolución y que tienen un elevado sentido estético, por lo que han sido las imágenes más difundidas y equivocadamente asociadas con acrobacias, las posturas se adaptan a las necesidades de cada practicante y siempre le aportan sus beneficios.

El pranayama, son ejercicios respiratorios que nos ayudan a conectar nuestro cerebro con nuestro cuerpo, a pesar de que todos sabemos respirar, todos hemos observado cómo se acelera nuestra respiración según el estado de ánimo, como se encuentra condicionada con nuestra postura y como si respiramos adecuadamente podemos correr o nadar con mayor rendimiento, por ello este entrenamiento nos permitirá trasladar esta experiencia a la vida cotidiana.

La meditación, entendida principalmente como atención-observación, se incorpora durante toda la sesión y tras una adecuada preparación de nuestra musculatura y respiración, su práctica nos permite obtener mayores beneficios sobre nuestro cerebro.

Estos beneficios obtenidos por la práctica, ya observados desde los inicios de la misma, se están empezando a cuantificar desde nuestro “método científico” (observación, intervención, cuantificación) para encontrar los porqués, tanto en aspectos fisiológicos (disminución de la tensión arterial, aumento de la movilidad, …) como en aspectos más difíciles de cuantificar (disminución de la intensidad del dolor, sensación de bienestar, …), no obstante el ser humano a través de la historia ha sido capaz de obtener beneficios de determinados fenómenos que sucedían a su alrededor a través de la observación sin necesidad de conocer el funcionamiento de los mismos, tal y como por ejemplo sucedió con la obtención de alimentos fermentados (pan, cerveza, vino, yogur, jamón, aceitunas, etc.) antes de conocer la existencia de los microorganismos.

El acercamiento al yoga desde una mirada occidental nos hace ver los beneficios que podemos obtener de esta práctica sin entrar en consideraciones espirituales. Es necesario aclarar que nada tiene que ver con las creencias religiosas, nos permite entrenar la flexibilidad y fortaleza muscular, la capacidad de atención y observación, así como a controlar la respiración.

La neurociencia actualmente está investigando y encontrando la conexión entre nuestra mente, la respiración y el funcionamiento de nuestros órganos, algo que en oriente han conocido a través de la experiencia desde hace cientos de años y que han trasmitido a través de sus practicantes, perdurando porque funciona. Actualmente observamos que parte de estos conocimientos se están incorporando en muchas actividades, como puede ser pilates, mindfulness, etc., e incluso cayó en mis manos un libro sobre una nueva estrategia para entrenar para una maratón, que incorporaba estas habilidades en la preparación de los atletas (visualización, respiraciones, meditación, …) ayudándoles a obtener mejores resultados.

La práctica continuada del yoga nos ayuda a encontrar ese estado del bienestar tan necesario para mantener nuestra salud corporal y mental.

Como última recomendación Arthur Shopenhauer nos pide que nos ejercitemos en la alegría de forma sistemática. La alegría es un estado de ánimo que se puede cultivar y cuanto más se práctica más se consigue. Pongámonos a ello, encontremos actividades que nos produzcan satisfacción e intentemos sonreír mucho, mucho, mucho, y si os animáis a probar el yoga, …

¡OS ESPERAMOS!

Nuestra web: http://namasteelcasar.com

Un cuerpo feliz.

En esta entrada queremos compartir la presentación que hace Nazareth Castellanos sobre la relación entre cerebro y cuerpo, y sus propuestas para un “cuerpo feliz” en YouTube dentro de su canal (World Happiness Fest). Como ella expone en un momento de la presentación los practicantes de yoga ya hemos experimentado esto en el transcurso de nuestra práctica.

Ella ha investigado desde una visión científica estas experiencias, ha dedicado parte de su labor investigadora a trabajar sobre el cerebro y la meditación, nos ofrece explicaciones científicas sobre lo que sucede en nuestro cuerpo y su relación con el intestino, el corazón y la respiración, uno de los pilares de la práctica del yoga.

Os animamos a escucharla porque además de interesante es muy ameno.

Muchas gracias a todos los que dedicáis vuestro esfuerzo a la búsqueda de los “por qué” por vuestro entusiasmo, y a los demás os ánimo a seguir sus consejos y si decidís incorporar el yoga en vuestra vida ya sabéis donde podéis localizarnos.

PINCHA en la imagen para acceder al artículo de YouTube.

Nazareth Castellanos es Licenciada en Física teórica y doctora en Medicina – Neurociencia – por la Universidad Autónoma de Madrid (UAM). Master en Matemáticas aplicadas a la biología y Master en Neurociencias por la Facultad de Medicina de la UAM.

Ha trabajado como investigadora y docente en el laboratorio de Neurociencia cognitiva y computacional del CTB (Universidad Complutense y Politécnica de Madrid), en el instituto de investigaciones cerebrales Max Planck de Frankfurt y en Kings College de Londres.

Actualmente dirige la investigación del laboratorio Nirakara – Lab y la cátedra de la Universidad Compluense de Madrid, mindfulness y ciencias cognitivas. Es directora del proyecto «Interacción cerebro – cuerpo en meditadores».

Tiene publicados más de 40 artículos en revistas científicas internacionales de reconocido impacto y colaboraciones en libros universitarios, ha dirigido dos tesis e impartido clases en universidades españolas, alemanas, inglesas y de Estados Unidos. Ha trabajado en más de 20 proyectos de investigación tanto nacionales como internacionales, siendo investigadora principal en 7 de ellos.

Desde hace varios años alterna su labor de investigadora con la comunicación científica, ha creado espacios de diálogo entre oriente y occidente, diseñado e impartido cursos de neurociencia y física, siempre desde la perspectiva del autoconocimiento. Si te interesa el tema, puedes acceder a cientos de horas de contenido en World Happiness Academy.

Yoga, planos miofasciales y de los órganos

FASCIA:

Los planos faciales son unas matrices de tejido conjuntivo, en forma de entramado de hojas delgadas, que recubren los órganos y los músculos. Los nervios sensoriales se encuentran en los diferentes planos fasciales y se estimulan al alargar la fascia en las posturas de Yoga.

Una envoltura de tejido conjuntivo encapsula y separa los músculos individuales y los órganos. Estas envolturas están cubiertas por una delgada capa de fluido corporal, que facilita el deslizamiento de los músculos sobre sus estructuras vecinas y que se evidencia en el brillo de los músculos y de los órganos.

Los planos miofasciales

El espacio entre los músculos se llama plano miofascial. Dentro de este espacio y de la envoltura del tejido conjuntivo, se encuentran los vasos sanguíneos, los nervios y los vasos linfáticos.

 Los vasos sanguíneos y linfáticos tienen válvulas unidireccionales que dirigen el flujo, de los fluidos corporales hacia los grandes vasos centrales. Así, las toxinas de la sangre y el fluido linfático son transportadas a los nodos de la linfa y a los órganos como el hígado desde donde se facilita su eliminación.

SISTEMA DE VALVULA UNIDIRECCIONAL

El masaje estimula los nervios y moviliza los fluidos dentro de los planos miofasciales y de los órganos. La contracción y relajación de los músculos durante la práctica del yoga realiza una función similar en la conducción de los nervios y en el transporte del fluido. La acción de bombeo de los músculos desplaza los fluidos corporales a través del sistema de válvula unidireccional de los vasos.     

FUENTE: CLAVES CIENTIFICAS VOLUMEN I. LOS MUSCULOS CLAVE EN EL HATHA YOGA: BY RAY LONG MD FRCSC (EDITORIAL ACANTO.COM)

Yoga integral y restaurativo

YOGA INTEGRAL

Cuando hablamos de “El yoga integral” entendemos que la práctica se enfoca en tratar mas de un aspecto del ser, mezclar lo espiritual, lo físico y lo mental. El practicante es considerado un individuo en evolución, en este proceso se alcanza una condición física ideal, un nivel superior de conciencia y una unión importante con el universo.

Se combinan diferentes herramientas, que al ser utilizadas en conjunto, se obtienen mayores beneficios; las empleamos para obtener el equilibrio físico, emocional y mental. Estas herramientas nos sirven no sólo en nuestros momentos de práctica en las clases, si no también en la vida diaria.

Este es el tipo de yoga que practicamos en nuestras clases.

Primero: La parte física la trabajamos fundamentalmente a través de las posturas o asanas. Las asanas no permiten que nuestras articulaciones se mantengan o recuperen su flexibilidad, los músculos estén sanos y elásticos, y actúen también masajeando nuestros órganos internos, con lo que conseguimos aumentar su riego sanguíneo lo que proporciona mayor cantidad de oxigeno y nutrientes a nuestras células. Esto se produce presionando y relajando adecuadamente los músculos con las distintas asanas complementadas junto con la aplicación de Mudras (son gestos que se hacen a veces con las manos, a veces con la mirada,… que armonizan y dirigen la energía) y Bandhas (son contracciones de los músculos, que hacemos intencionadamente, con el fin de concentrar la energía para purificar el cuerpo).

Imagen de un mudra

Esta aplicación de secuencias de asanas encadenadas es lo que se denomina ahora YOGA FLOW. Lo incorporamos a nuestras clases fundamentalmente con los “saludos al Sol” (SURYA NAMASKAR) en sus muchas variantes, y en otras series de posturas encadenadas. Estas series de posturas y contraposturas unidas entre sí, consiguen en nuestra práctica la movilización de un gran número de músculos, que además éstos estén equilibrados, que se encuentren asociados a la concentración en la respiración y al descubrimiento del propio ritmo, este último importantísimo para el mantenimiento de la postura en un tiempo que es el que resultará más adecuado y así obtener el mayor beneficio de las asanas.

Saludo al sol y respiración
Saludo al sol y respiración

Segundo: Técnicas de respiración o pranayama, de la que tenéis mas amplia información en otra entrada de la página (artículo: «Produndizamos en el pranayama»), siendo una herramienta fundamental para aprender a gestionar nuestra energía.

Aprendemos a ejercitar la respiración mejorándola y ampliándola, lo que nos ayuda a mejorar nuestra salud física (mejor oxigenación de la sangre), a reducir los estados de agitación que inmediatamente nos lleva a un estado de mayor paz. Este aprendizaje lentamente se traslada de modo automático a nuestra forma cotidiana de afrontar la vida.

La tercera parte del enfoque integral del yoga es la meditación: Ahondar sobre los beneficios de la meditación requiere de un espacio más amplio porque hay suficiente bibliografía sobre estudios científicos que recogen la influencia de los estados meditativos sobre las ondas cerebrales. Solo resaltar que en nuestras clases de yoga este es un aspecto fundamental de las prácticas; aprendemos y practicamos técnicas meditativas sencillas que nos ayudan a despejar la mente de aquellas cosas que no nos permiten centrar nuestra atención.

Campanas de meditación

No debemos olvidar que ALLÍ DONDE LLEVAMOS NUESTRA ATENCIÓN LLEVAMOS NUESTRA ENERGÍA, centrar voluntariamente nuestra energía nos permite avanzar en el autoconocimiento y en percibir la realidad con una mayor consciencia.

Al igual que la respiración, aprender a tener esta atención fijada en el “aquí y ahora” lentamente se va trasladando al resto de las actividades de la vida cotidiana.

YOGA RESTAURATIVO

¿Qué nos quieren decir con este nuevo calificativo aplicado al yoga?

Básicamente lo que buscamos es una relajación profunda a nivel físico, mental y emocional en la práctica de las asanas o posturas conscientes, con ello activamos el sistema nervioso parasimpático, lo que resulta muy efectivo para aliviar la fatiga, mejoras en los padecimientos crónicos relacionados con el dolor y mitigar los síntomas de la depresión y ansiedad causados por eventos traumáticos.

¿Cómo trabajamos esto en nuestras clases?

Profundizando en la alineación de las asanas, en todo momento nuestra profesora (Eva) está atenta a la correcta realización de las asanas explicando la técnica para llegar a ellas y ajustando la misma a las características particulares de cada practicante.

Por otro lado con el mantenimiento de la postura durante un tiempo adecuado y enviando a nuestros músculos el mensaje de relajación en la contracción (trabajo en la postura) o soltando y liberando en cada estiramiento.

Suaves movimientos acompañados por un control de la respiración y una meditación.

Profundizamos sobre el pranayama.

El pranayama no es una mera respiración habitual y automática para mantenerse con vida. A través de la abundante toma de oxígeno que resulta de sus disciplinadas técnicas, tienen lugar en el cuerpo del Sadhaka sutiles cambios químicos.

La práctica de asanas hace desaparecer las obstrucciones que impiden el flujo de prana, y la práctica de pranayama regula este flujo de prana a través del cuerpo. Regula asimismo todos los pensamientos, deseos y acciones de Sadhaka, aportándole el equilibrio y la enorme fuerza de voluntad necesarios para convertirse en un maestro en si mismo.

Prana significa aliento, respiración, vida, vitalidad, energía o fuerza. Utilizándolo en plural denota ciertos hálitos vitales o corrientes de energía (prana vayus).

Ayama significa alargamiento, extensión, ensanchamiento, longitud, amplitud, regulación, prolongación, contención o control.

Pranayama designa, así pues, la prolongación de la respiración y su control.

Patanjali en sus Yoga Sutras (Cap 2, sutras 49-51) describe el pranayama como la entrada y salida controlada de la respiración en una postura firmemente establecida.

Es un arte que posee técnicas para hacer que los órganos respiratorios se muevan y ensanchen a voluntad, de forma rítmica e intensa. Consiste en un largo y sutil flujo sostenido de la inspiración (puraka), la expiración (rechaka) y la retenión de la respiración (kumbhaka).

Puraka, estimula el organismo

Rechaka arroja fuera el aire viciado y las toxinas

Kumbaka distribuye la energía a través del cuerpo.

Los movimientos incluyen la expansión horizontal, la ascensión vertical y la extensión circunferencial de los pulmones y la caja torácica.

Esta respiración disciplinada ayuda a que la mente se concentre y tome conciencia, el sadhaka alcance longevidad y una salud de hierro.

Todos respiramos, pero ¿Cuántos de nosotros lo hacemos correctamente, con atención?

Figura de mujer haciendo yoga en la playa

Una mala postura, un tórax torcido o hundido, la obesidad, los trastornos emocionales, diferentes afecciones pulmonares, el tabaco o un uso desigual de los músculos respiratorios producen una respiración incorrecta, por debajo de nuestra capacidad.

Muchos cambios sutiles tienen lugar en nuestro cuerpo como resultado de una respiración insuficiente y de una mala postura, produciendo respiración pesada, funcionamiento inadecuado de los pulmones y una agravación de las enfermedades cardiacas.

El pranayama puede ayudarnos a prevenir estos trastornos, así como a detenerlos y a curaros, para vivir de forma plena y feliz.

Mas adelante describiremos algunas de estas técnicas que practicamos en cada una de nuestras sesiones de práctica.

Extraido de:

———

Buscar significado de sadkara, he encontrado sadhana: un medio para encontrar algo.

El yoga y sus beneficios

Hemos leído recientemente en la prensa, el cambio que se esta efectuando en los gimnasios de Estados Unidos, que tras décadas de investigación han ido cambiando la percepción que tienen de sus cuerpos y sus excesos (no se llega antes a una mejoría porque se proceda con urgencia y ansiedad).

En los encuentros que celebran expertos y científicos, donde se exponen los nuevos modos de trabajar el cuerpo, con sus beneficios, riesgos o engaños, se observa un cambio hacia actividades en las cuales hay una integración entre el cuerpo y la mente (el Yoga, la meditación y algunos métodos clásicos como el de Pilates y Alexander).Cuerpo y mente unidos

En la totalidad de las actividades se constata el hecho de que el cuerpo y la mente son una misma entidad y no pueden ser separados.

El Yoga ha perdurado durante miles de años simplemente porque funciona. La palabra Yoga deriva del sánscrito «yuj», término con diferentes significados, como sucede a menudo en ese idioma. En este caso, su mejor acepción es la de «unir».

De todos los enfoques del Yoga, el Hatha Yoga, es el que mejor se conoce en occidente; se debe a que es relativamente accesible. Actúa a través del cuerpo, mediante movimientos que inducen posturas y relaciones musculares y fisiológicas insólitas, muy diferentes a las habituales.

Estas alteraciones en la forma de utilizar el cuerpo provocan determinados cambios mentales. El trabajar sobre el cuerpo físico nos permite actuar de forma directa sobre la mente de una forma más sencilla.

La práctica del Yoga desencadena un extraordinario repertorio de beneficios físicos y mentales, que no son, sin embargo, su fin primordial. Simplemente nos permite entrar en contacto con quienes somos, y lo que somos en realidad.

La estructura técnica se basa en dos elementos esenciales:

·         Pranayama: conjunto muy elaborado de modulaciones respiratorias, cada una de las cuales tiene repercusiones físicas y mentales diferentes (estímulos energéticos y evidente tranquilización mental).

Haciendo yoga al atardecer

·         Asana: postura física concreta que se puede mantener de manera estática o complementada con movimientos dinámicos.

El Yoga se aleja de las actividades deportivas por la ausencia de competición «NO EXISTE COMPETICIÓN, NO SIQUIERA CONSIGO MISMO». Cada cual realiza para sí el trabajo que considere óptimo. Ejercitarse con reflexión y lentitud hace el trabajo más duro, eficaz y menos susceptible de provocar lesiones: los músculos se encuentran desarrollados y fuertes, pero sufren menos desgaste y agresión.

Entre las ventajas terapéuticas podemos enumerar las siguientes:

·         A nivel muscular se establece una mejora del tono muscular por facilitar el estiramiento muscular mantenido de forma inmóvil, relajando el trabajo de potencia muscular a un segundo plano. Este estiramiento se desarrolla en un ejercicio isotónico, excéntrico y aeróbico, es decir, el músculo se alarga en su longitud y se utiliza el oxigeno en el mantenimiento de este estiramiento, frente a una gimnasia muscular dinámica en la cual el ejercicio es isométrico y anaeróbico, el músculo mantiene su longitud y se encuentra contraído y en tensión que facilita la utilización de la vía anaeróbica para la obtención de energía, con la consiguiente formación de cristales de acido láctico. La mejora en el tono muscular que se produce en la musculatura estriada da lugar a una mejora en sus movimientos espaciales y mejor precisión en su motilidad fina.

Este alargamiento y la ausencia de contracción hacen que se desarrolle una fuerza profunda con mucha menor masa muscular.

Uno de los primeros efectos si se practica con cuidado y atención es una sensación de relajación profunda pero vigilante. Sin embargo, quienes tengan un residuo de antiguo cansancio, enmascarado con actividad y estimulantes, tendrán una sensación de cansancio que desaparecerá tras un periodo de tiempo más o menos prolongado.

·         A nivel de la columna vertebral, el trabajo con las distintas posturas facilita el estiramiento de la estructura perivertebral, lo que genera un masaje de tipo estiramiento-presión que las revitaliza y mantiene flexibles.

Yoga en la naturaleza

El conjunto de los movimientos a que se somete en las distintas flexiones y torsiones, favorece el estiramiento de la raíces nerviosas, la apertura y compresión de los discos intervertebrales, con un efecto secundario de mejora en la capacidad de dilatación del tórax y la función respiratoria, así como un masaje en las vísceras mejorando la microcirculación de éstas por efecto de la compresión sobre las mismas como una esponja.

El trabajo en la sesión de Yoga debe centrarse en el incremento paulatino de la relajación muscular. Sólo se pueden estirar los músculos relajados; si se encuentran contraídos no se pueden someter a estiramiento.

·         En el aparato circulatorio se consigue una mejora a nivel de la función contráctil cardiaca, de la regulación de los valores de la tensión arterial y del flujo arterial.

·         En el aparato digestivo combate patologías dependientes de la ansiedad psíquica como por ejemplo, colón irritable y estreñimiento.

·         En el aparato renal favorece el incremento del flujo sanguíneo al glomérulo.

·         A nivel osteomuscular, resulta beneficioso como complemento para cuadros de osteoporosis, debido a la revascularización general. Los cuadros de artrosis se ven favorecidos por el progresivo incremento de la movilidad articular.

·         A nivel pulmonar, el beneficio terapéutico que las técnicas respiratorias generan, se manifiesta en los procesos pulmonares tanto de índole restrictivo como obstructivo. Con las técnicas respiratorias se produce un beneficio evidente para la Capacidad Vital Pulmonar.

El Hatha Yoga influye en la mente tanto como en el cuerpo. Mejora la concentración, incrementa la viveza, estimula la claridad mental y la percepción, cultiva la calma, desarrolla la ecuanimidad, infunde confianza y mantiene la alegría.

La occidentalización del Yoga tropieza con la naturaleza profundamente oriental de esta disciplina. El Yoga es un verdadero mundo donde se unen íntimamente lo místico y lo divino. La finalidad en el terreno de la medicina preventiva y profiláctica se encuentra mantenida como un complemento y soporte de los elevados fines espirituales para los que inicialmente fue estructurada y usada la disciplina yógica, lo cual no impide que cualquiera, ateo o creyente no pueda practicar con éxito Hatha-Yoga, porque no es una religión y su práctica no requiere ni presupone la adhesión a ninguna filosofía particular.
Es por tanto una disciplina psicosomática única, que los hindúes definen como << el camino hacia la realización espiritual por medio de una rigurosa disciplina física >>.

bibliografia:

1.     Deveraux, G. «Yoga Dinámico» – ed. Tutor – 2001

2.     Van Lysebert, A. «Aprendo Yoga» – ed. Urano – 1985

3.     Fraile Sander, M. «Yoga: su valoración como método terapéutico en Oriente y Occidente» – Fomeco vol 8.3

4.     Jecquemart, p. y Elkefi, S. «El Yoga terapéutico» – ed. Robin.book, S.L. – 1994